Quizás cuando menos te lo esperes te viene la felicidad sin buscarla o te dan la puñalada por la espalda, quizás cuando más ganas tengas de sonreír la vida te sorprende y te hace llorar, o cuando más ganas tengas de llorar te vuelve a sorprender y te hace sonreír.
Si fallaste ayer no importa; hoy tienes la oportunidad de comenzar de nuevo... más inteligentemente




